= La urca (alemán: Holk) =
En el siglo XV la fiable coca fue reemplazada progresivamente por la urca. El nombre, así como la forma, se remontan al Flandes pre-hanseático al igual que en el caso de la coca. Por aquel entonces, la urca navegaba predominantemente entre el oeste del continente europeo e Inglaterra. Era un barco de casco en tingladillo de un solo mástil. A través de muchos sellos ingleses y holandeses, puede seguirse su transición desde el simple casco en tingladillo con forma de plátano hacia un barco con quilla y roda. A partir del cambio de la proporción largo-ancho de 3:1 para la coca a 4:1 sobre una enorme quilla con roda, las dimensiones aumentaron. Ya que esto también afectó al castillo, la urca se volvió un barco de transporte fuerte y espacioso. Hasta mediados del siglo XV la urca podía transportar entre 100 y 150 fardos.
[c]La urca en su forma tardía[c]
Debido a la mejora a una capacidad de 120 fardos y la transición a un casco construido con juntas a tope, el aparejo se volvió más y más complejo. La necesariamente sobredimensionada vela resultó ser difícil de controlar incluso bajo buenas condiciones climáticas. Mediante el uso de 3 mástiles, la superficie de la vela individual pudo ser reducida. Probablemente la urca con casco de juntas a tope fue la primera en llevar tres mástiles. Una vez establecida esta forma estructural, los castillos fueron reforzados para sostener armas y combatientes adicionales. El puesto del vigía fue reemplazado por una cofa sobre el palo mayor. Posteriormente, los otros mástiles también fueron equipados con estas cofas fortificadas de mayor tamaño, las cuales podían llevar varios tiradores. Las batallas de larga duración y la necesidad resultante de los convoyes requerían estos cambios. Los carpinteros de ribera cubrieron esta necesidad mediante la construcción de estos barcos fortificados, los cuales precedieron a los buques de guerra. Gracias a estas modificaciones se pudo cargar más artillería en el barco.
Fuente: Günter Krause, Handelsschifffahrt der Hanse, 2010,  S. 135 ff.